MAXIMINO ZUMALAVE: “TOCAR CON UNA ORQUESTA POR PRIMERA VEZ ES UNA FECHA IMPORTANTE EN NUESTRA VIDA

El proyecto Peregrinos Musicales no sería posible sin la colaboración desinteresada de Maximino Zumalave. Desde la primera edición el director de la Real Filharmonía de Galicia ha colaborado a impulsar la idea de la asociación Peregrinos Musicales. Hemos tenido ocasión de entrevistarle para conocer su valoración sobre la marcha de este evento que camina ya por su sexto año consecutivo.Después de cinco años del proyecto Peregrinos Musicales ¿Cuál es su valoración hasta la fecha?

Es muy buena. Solo puedo decir cosas positivas y puedo hacerlo desde varios puntos de vista. El primero desde el aspecto estrictamente musical ya que he tenido la oportunidad de dirigir el concierto final con la Real Filharmonía. Pude hacer música con chicos muy jóvenes con mucho talento y que se han especializado en distintos instrumentos. Después veo otro aspecto muy importante. La puesta en comunicación de distintos músicos de procedencias diversas, fundamentalmente de Rusia y Galicia. En los últimos años también han venido de los Países Bajos. Además, esta conexión entre los músicos que vienen de Rusia y los gallegos está tuteada y protegida por otros músicos profesionales de Rusia y del Este de Europa que en su día vinieron aquí a trabajar con nosotros a Galicia, tanto con la sinfónica de Galicia como con la Real Filharmonía en Santiago.

Este es el sexto curso de esta iniciativa. ¿Se puede decir ya que Peregrinos Musicales es un proyecto consolidado?

Espero que sí. En esta cuestión hay precedentes muy grandes. Recientemente en el mes de agosto se celebró la 59 edición de música en Compostela. En este caso es un curso de verano de interpretación de música española. Santiago ha acogido determinados proyectos de los que yo, en particular, estoy muy contento que se hayan podido mantener hasta ahora y a los que se les ve un buen futuro. Hay que pensar lo que podrá ser dentro de unos cuantos años, cuando alguna de estas jóvenes promesas, que ahora estamos escuchando y a las que les estamos dando la primicia de poder debutar con una buena orquesta, se conviertan en figuras consolidadas. Lo normal es que continúen teniendo lazos muy importantes con nuestra tierra.

Usted dirige una orquesta de gran prestigio en el panorama nacional como la Real Filharmonía y ha tenido la oportunidad de dirigir a estos jóvenes talentos en las cinco ediciones anteriores ¿Cómo valora la integración de los Peregrinos Musicales en su orquesta?

Muy bien. Es verdad que no hay dos músicos con la misma personalidad. Uno es más extrovertido, otro es más tímido… Pero hay que pensar que tienen que tocar con una orquesta con buenos instrumentistas obras, que a lo mejor podrían interpretar como solistas perfectamente, pero en este caso, estos jóvenes músicos tienen que estar en su atril tocando una parte de la obra como acompañamiento lo que supone un riesgo. Para tocar en estas condiciones en una orquesta hace falta ser fuerte psicológicamente. Pero, por otra parte, yo quiero pensar también en lo que supuso para nosotros tocar la primera vez en una orquesta. Sin duda, esa es una fecha muy importante en nuestra vida. Es un acontecimiento que da que pensar como un hito que marca un antes y un después a ese momento. A mí, particularmente, me agrada mucho ayudar a gente joven y trabajar con ellos, sean compositores, sean intérpretes. La música tiene algo muy importante como es la transmisión de los conocimientos y es fundamental que se den la mano generaciones distintas. Así como otros lo hicieron conmigo a mí me gusta ahora poder seguir colaborando con generaciones más jóvenes.

¿Cree que estos jóvenes conseguirán el reto de poder convertirse en profesionales de la música?

Espero que sí, pero tampoco se pueden hacer conjeturas sobre el futuro. No somos adivinos ni brujos para saber qué es lo que va a pasar. Pero sí es cierto que los músicos que han sido seleccionados estos años han sido músicos que tienen muy buen nivel. No he seguido la vida artística de cada uno de ellos después de su paso por Santiago, pero sí que me ha llegado información de los proyectos en los que están trabajando a nivel profesional. Eso nos da mucha alegría a todos.

La agenda tiene muchos actos en la ciudad de Santiago, pero el colofón que se le da a Peregrinos Musicales tocando en el Auditorio de Galicia con la Real Filharmonía resulta francamente espectacular, ¿no?

Pues sí que lo es, sí que lo es. Porque es tocar con una buena orquesta en una sala importante, en donde han tocado, en la época dorada de Santiago en los años 90, las filarmónicas de Berlín y de Amsterdam o la de Chicago. La importancia de los directores y solistas que han estado en el Auditorio sigue vibrando en el ambiente de esta sala del Auditorio de Galicia. Por tanto, desarrollar este proyecto es realmente importante.

Además el público responde. La sala presenta siempre un aspecto muy cálido en los conciertos de clausura de Peregrinos Musicales, ¿no es cierto?

Sí, suele funcionar. A parte hay todo un público que tiene una especial simpatía por ver a los músicos jóvenes. Es decir, hay un entusiasmo que transmite una persona joven porque es una situación muy distinta a la de un profesional que toca, aquí o en A Coruña o en otra sala en España, unos 80 conciertos a lo largo del año. Es decir, la emoción, el entusiasmo, la energía se transmite en estos jóvenes músicos. Esta impresión es algo que me comenta el propio público y son los que me dicen que lo valoran y que les gusta mucho presenciar esta energía tan grande.

¿Casi tan importante como dar entrada a la participación de jóvenes talentos es dar la oportunidad a otros jóvenes a que sientan curiosidad por asistir como público a un concierto?

Ah, claro. Por supuesto que sí. Para gente joven que también ha dedicado ese tiempo a la música. Esta no es una lección sólo de música, si no una lección para la vida. Esa facilidad aparente por la que un buen músico toca un concierto en el Auditorio significa que detrás hay muchísimas y muchísimas horas de trabajo muy riguroso, de disciplina, de orden, de valores que también son muy importantes y que están presentes en nuestra vida y en nuestro trabajo día a día. Esto no es algo que cae del cielo sin más. Pero también, qué bonito es que gente mayor intuya también por donde va a ir la música con músicos que ahora tienen 20 años. Cuando no estemos muchos, estarán tocando intérpretes que ya hemos escuchado. Peregrinos Musicales tiene un punto de imaginación en la que podemos lanzar una flecha sin saber a donde va a llegar.

En una ciudad como Santiago de Compostela, cuna de muchos estudiantes, y que se desarrolla principalmente entorno a la Universidad, parece lógico haber puesto en marcha un proyecto que busque la conexión también con el público joven…

La verdad es que sí. Pero este tema ya da para otro debate. El reto que tenemos en Galicia es que de verdad asistan a los conciertos los más jóvenes. La media de edad de nuestros públicos es un poquito alta. Este es un reto en el que hay que seguir trabajando.