Artei Theotonio Caride, chelista, encontró en la música su mejor forma de expresión

Artei  Theotonio Caride tiene 17 años. Toca el cello. Vive en Ourense, su ciudad natal. Ha estudiado música en el CMUS Profesional de Ourense. Los profesores que han formado a este joven intérprete han sido José Benito Torres y Bárbara Switalska. 

¿Qué es la música clásica para ti?

Es oxígeno, algo imprescindible para vivir.

¿Quién te enseñó a ver algo diferente en la música clásica o fuiste tú sólo el que descubriste la música clásica como algo especial? 

Fue un camino que recorrí a la vez que iba creciendo, al principio fue mi profesor Pepe quien  me introdujo en  la música y me habló de ella como un mundo maravilloso y por descubrir…

Luego, hallé en la música mi mejor forma de expresión.

¿A qué años empezaste a enamorarte de la música clásica?

No fue repentino. Mi casa siempre fue un hogar musical. Fue algo progresivo. Todas las experiencias y personas relacionadas con la música contribuyeron a que me fuera enamorando de ella.

¿Qué influencia han tenido tus padres para que veas en la música un camino profesional como músico?

A pesar de que no son músicos,  me llevaron al conservatorio porque valoran la música como algo muy necesario para la formación de una persona. Luego me apoyaron moral y económicamente viendo que había encontrado mi vocación.

¿Qué es lo que te atrae de la música clásica? ¿En dónde aprecias que la música clásica es más

especial que cualquier otra para ser interpretada?

La música clásica es un lenguaje universal  y  necesita sensibilidad para comprenderla, afecta directamente a las emociones. En la música clásica, el intérprete juega un papel fundamental, debe transmitir la obra desde el compositor hasta el público. No puede ser neutral.

¿Cuál es el autor que más te gusta interpretar? ¿Por qué?

Hay muchos, con respecto al repertorio cellístico Bach sería mi referente. Su música es increíble, no hay otra igual.

Háblanos del instrumento que tocas ¿Cuál es? ¿Por qué te gusta?

Toco el violoncello. Su sonido es muy especial, es similar al de la voz humana. El cello llora, ríe y a veces hasta se enfada… Es como una persona con la que me tengo que  entender a diario y de la que aprendo algo nuevo cada día.

¿Alguna vez has pensado en componer tu propia música? ¿Lo has intentado?

Si, claro que lo he intentado, creo que es  imprescindible que todos los músicos plasmen sus ideas en un papel.

¿Qué mensaje le enviarías a otros chicos jóvenes para que escuchen más música clásica y, sobre todo, que vayan a veros a los conciertos que organiza Peregrinos Musicales?

Les diría que no se dejasen llevar por los estereotipos, que a todo el mundo le gusta la música clásica, sólo que aún no lo han descubierto.

Para los jóvenes que os está conociendo ahora y pueden estar pensando en ser músicos como tú. ¿Merece la pena dedicar el tiempo a la música clásica?

Es cierto que es una profesión muy sacrificada aunque, tanto si te acercas a ella como amateur o como un profesional nunca te defraudará.

¿Qué es lo que esperas de este Festival después de haber sido seleccionado y participando en sus conciertos? ¿Qué importancia le das?

Primero, es un  honor que cuenten conmigo para este Festival, donde me dan la oportunidad de acercar la música a la gente de todas las edades y  tocar en lugares  emblemáticos.

Y en segundo lugar, un músico se debe a su música pero toda música necesita una audiencia que la aprecie. Es algo fundamental tocar para un público.

Si imaginas tu vida como músico…, ¿qué ves o cómo te la imaginas?

Pueden pasar muchas cosas, aunque a mi edad  creo  que no es malo tener  grandes aspiraciones, y soñar con importantes logros.

¿Te gustaría ser un famoso compositor o instrumentista?

¿Por qué no?

¿Te gusta interpretar piezas de famosos compositores o te gusta más innovar y probar cosas nuevas  dándole tu propio estilo a las interpretaciones?

Creo que en este momento, en el que me estoy todavía formando, es importante que aprenda de los grandes compositores y trate de adecuarme al estilo de cada época. De todas maneras, cada uno tiene su propio estilo interpretativo.

También me resulta muy atractivo tocar obras de compositores  poco conocidos de los que no suelen existir versiones. Tienes que seguir tu propia intuición musical, es como descubrir un pequeño tesoro.

¿Cuál es el siguiente paso en tu carrera musical?

Mi siguiente paso es seguir formándome en una universidad con un buen profesor que me ayude a desarrollarme como cellista y como músico.